Contra viento y marea, si yo digo que voy, voy

Aquí va la entrada sobre el restaurante que tenía tantas ganas de visitar en Madrid.

Como ya comenté en mi post anterior, me picaba la curiosidad por las muchas referencias que blogueros de renombre hacían de él, la verdad es que a veces no queda muy claro si las referencias son por amistad, porque les gusta o por publicidad pero lo cierto es que tenía buena pinta: Motha Madrid.

Después del chasco que me llevé al arrastrar a mis tres acompañantes por Madrid hasta la puerta de Motha y encontrármela así

Snif snif así lo encontramos

Motha Madrid cerrado a cal y canto

no tenía muy claro si nos iba a venir bien ir en otro momento. Cuando conseguimos organizar las visitas gastronómicas que teníamos en mente, no lo dudé, llamé por teléfono para hacer una reserva para la noche del sábado y otro chasco inicial: no hacen reservas los fines de semana. Jooooo pero si yo digo que voy, voy y…

Lo cierto es que me puse lastimera y pobrecita de mi, le comenté a la chica del teléfono que veníamos de fuera, que nos apetecía mucho ir, que como nos íbamos a arriesgar a no tener mesa, bla bla bla. Nada que no fuera cierto por otro lado, pero con voz de penita… Según el cónyuge de la supermadrina, puse todas mis armas argumentísticas en la mesa y majos que son ellos, hicieron una excepción y nos reservaron una mesa para la cena.

Y allí llegamos puntuales a nuestra cita.

Motha Madrid es un local chiquitito en la calle Santa Ana, paralela a la calle Huertas

Motha Madrid

Calido y acogedor

Mobiliario rústico con encanto, decoración hecha de materiales reciclados y muy de casita en el campo.

Carta

La carta en estos momentos

Su carta es muy variable debido a que todo lo basan en productos de temporada ecológicos y hasta el pan lo hacen a diario ellos mismos.

Abren de la mañana a la noche, excepto los festivos que cierran después de comer, por eso el día de La Almudena me los encontré “chapados”. Sirven desayunos estupendos con tostadas de panes diferentes y mermeladas caseras o trozos de tartas deliciosas, menús diarios que publicitan en su Facebook y los domingos unos brunchs que no se los salta un galgo.

Ñam ñam

Nosotros pedimos las patatas rústicas y el bocado Hot Pastrami y nos chupábamos los dedos

Y de postre, sus tartas que se merecen toda la fama que les atribuyen en la red

Dulces calorias

Dulces tentaciones

Nosotros pedimos la de queso, la de pistachos con chocolate blanco y en contra de la opinión de mis compañeros la de zanahoria. No dejamos ni las migas.

No me defraudaron, mis grandes empeños en ir a comer a su casita, merecieron la pena para mi y mis compañeros de viaje.

La próxima vez no me quedo sin el brunch del domingo aunque me lo tenga que llevar puesto al Retiro porque los peques necesiten juego, que también tienen “take away”.

Mil besos, mil sonrisas

Ana

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